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Valeria Kamenet

Honesto desparramo

Muchas cosas escritas

desde mi temprana adolescencia

se explayan pensamientos

«Me invade el cielo» (canción)

Llevo en los ojos esta alegría ciega, en la boca esta risa que la calla, y un perfume que inhibe al aire amordaza mis poros. ESTRIBILLO Pero puedo sentirlo... el cielo me invade ahora, puedo sentirlo... todos mis sentidos se arriesgan a romperlo. Una siesta prolija se...

«Síntesis»

Cuántos millones de electrones estarán vibrando en esta piel encontrándose con tantos millones de electrones que remueven el aire, para que un oído y una música se amen. Cuántos millones de átomos se desprenden luminosos uniéndose a tantos otros que forman minerales,...

«El juego… (la vida)»

El juego existe interminable, en un tiempo eterno y en un ser eterno que se reitera eternamente en una quietud constante de sorpresas. En la confusión clara de la realidad vibra un mismo ser unido a las partículas de aire. Este tiempo y este espacio que no existen...,...

«Horizonte»

Cuando los ojos no inventen caricias de sol, un pensamiento de viento se acople en los rumores de las manos. Una espuma en la sien llegue a los tentáculos de hormigas que descienden por los dedos; no podremos hacer más que buscarnos ciegamente en la seguridad de no...

«Mi luz»

Mi luz... Mi luz se trasciende con esta grandeza, de mar en la frente, de un intestino en la lluvia y el deseo en la voz. Los papeles arrancan mi mundo de colmenas, porqué no las apaga el agua si tus lágrimas están golpeando en esta noche de luz. Y la espalda de...

«Camino comprimido»

Qué fue del sexo teñido de moneda de plata, que es tan transparente. De esa piel huyendo hacia la luz. Qué fue de la vida exprimida de huellas, tan llana y abierta. Dónde está el sexo en la calle si la vida es siempre... Cuál es la esquina de los ombligos donde se...

«Vieja alquimia»

Así escondían la luz los viejos alquimistas cuando el niño alcanzaba los cuerpos; y se llevaban las flores a sus cuevas de cera, y el fuego hormigueaba en las manos de los niños. Los niños presos del hambre tragaban sus quimeras de líquido amarillo. Así prolongaba el...

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VALERIA KAMENET

Gracias por visitar mi sitio 🙂