Siempre escondida tras tu caja,
pichón de hipocondrio, aprende a volar,
olvida a tu verdugo de lata,
sal de esas rejas numéricas que no te dejan amar.
El sol te está mirando,
te invita a salir
y vos seguís huyendo de la libertad,
con tus tickets y tus vueltos,
con tu diario trajinar,
estás pagando el precio de tu seguridad.
ESTRIBILLO
Qué harás las otras horas,
pichón de hipocondrio.
A quién le contarás tu vida,
a quién le dirás que lloras
porque se han roto las alas de tu fantasía.
Baja de esa rama, es la hipocresía,
baja de esa rama y no pactes con el miedo,
él es el sereno de esa esquina,
él te está encerrando en ese nido de acero.
Pichoncito de hipocondrio
deja ya de trabajar.
Hasta cuándo cavarás tu tumba
si aún no escalaste el cielo.
Piensa hacia dónde emigrarás,
hasta dónde llegarás cuando rompas el empleo.
ESTRIBILLO
Qué harás las otras horas,
pichón de hipocondrio.
A quién le contarás tu vida,
a quién le dirás que lloras
porque se han roto las alas de tu fantasía.
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