por Valeria Kamenet | Mar 20, 2022 | Lírica Adolescencia
El amor necesita las ventanas abiertas.
Y el amor de casados
halló su escalera
para pisar fuerte,
pies sobre la tierra,
y perderse en la polvareda.
La realidad sopla con fuerza
y si un amor no vuela
lo pisa, ensucia y seca.
Y el amor de nubes
pasa rápido y altanero,
es amor de fuego
que duerme libre en el cielo.
Y el amor no se imprime
en ninguna libreta,
sólo son nombres que prometen tiempo,
Juan y Juanita,
y el amor no espera.
Va mariposeando
en el pasamanos,
como una veleta que empuja el viento
mirando a todos los puntos cardinales,
echa llamaradas,
es un sol de invierno.
Y ellos deciden guardar o cazar amor
e inventan un casamiento;
preparan jaulas de mil proyectos,
hijos, y casas de veraneo;
sin saber que el amor
tiene su tiempo, su decisión,
y se puede ir yendo.
Y Juan y Juanita se atajan fuerte,
se aferran a sus ropas con desesperación,
y el miedo a perderse, sin saber que es reflejo
y no hay nada más que eso.
Y si no, están con otros,
y Juana y Juan se esperan.
Pero no hay pasión,
un poco de cariño, está el amor pisado,
por una realidad, tan altanera como el mismo amor.
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por Valeria Kamenet | Mar 20, 2022 | Lírica Adolescencia
Calle Camargo.
Vieja Paula
y Juan Cestillo.
Amor de otoño.
Paula va lenta;
reloj de arena,
cuenta las lanas por su pollera,
en un piso de madera
y olor a albahaca,
sus sandalias comen astillas,
ceba la yerba,
piel arrugada;
y nacen yuyos en las paredes,
patio y manguera
en baldosas frías,
y en el alfeizar la gata blanca.
Malvón en mimbre
de Juan Cestillo;
ojos rasgados,
la piel trigueña,
en mangas de camisa
y barbas en cascadas,
va el martillo a las monedas,
arma sillitas
en la ventana.
A fuerza de lagrimales;
feria, mercado,
y Paula vieja de sastre al hombro
sigue llorando con la mirada.
Y Juan Cestillo
colecciona estrellas.
Hasta muy tarde,
calle Camargo,
mira a la gata
ya en la vereda.
Pregona cestos,
grandes ojeras,
modorra en primavera.
Deshoja ceibos
con los pómulos cansados,
y los ojos hinchados.
Y el dolor de amor de otoño;
tiempo de arena.
por Valeria Kamenet | Feb 27, 2022 | Lírica Adolescencia
Hoy puede estar
el hecho nupcial
que barra el caos
de no hacer nada,
y empuje mi enorme energía acumulada
que miraba al sol
y no sentía nada.
De aburridos mis ojos
veían silencio,
veían tiempo;
campanas cucú del monte,
hoy puede irse el convento
a jugar a otra casa.
Hoy puede ser distinto,
que no se hechice mi vida,
pero no esperando desde un sillón;
bailando descalza,
sentir mi cuerpo,
buscar en mi reloj
la mirada del sol.
Que se hechice mi vida
y se valla rutina.
Si hago que el día
empiece de adentro,
yo lo armo,
y que me parta en dos;
de amor y encanto…;
y que entre el sol.
por Valeria Kamenet | Feb 27, 2022 | Lírica Adolescencia
Te fuiste en tu canción,
no te necesitaba,
y después vi tu imagen toda desfigurada.
Y entonces supe que estabas muy perdido,
y aunque quiera no puedo tocarte,
no hay barcas que crucen de tu país al mío.
Esa es la verdad;
no tenés seguridad,
pero hay una muralla,
y estás más lejos cuando te miro.
Tus ojos se hacen culpas,
tus arrugas son secuelas en mi alma;
te siento en el recuerdo,
cuando eras tapir y pisabas mi mañana,
y las manos eran firmes y también las palabras.
Y ahora…, desierto;
no canté tu canción,
y la culpa me mata,
por eso tanta pena al pensar en vos.
Palabras muertas,
y te escondés, y tu razón no entra en la mía,
ni tu corazón.
Tus ojos quietos,
son mis culpas,
son lágrimas dormidas
de tantos días.
Se hace tan difícil mostrarte lo que siento.
Y tu defensa entre tu puerta y la mía;
la puerta para verte a vos
como vi tu imagen en otras vidas.
por Valeria Kamenet | Ene 20, 2022 | Lírica Adolescencia
Mundo viviente. Mitología.
Plano de Oriente, leyenda china.
Mundo de espacio, universal.
Sabio proverbio.
Estrella blanca.
Atmósfera que abarca las mil filosofías,
de sombras enjauladas, dragones, calaveras;
la historia y los astros
se meten en la Tierra…,
cuerpo del sistema.
Locas constelaciones, paloma mensajera.
Magia de galera
alrededor del sol.
Dibujos de leones, balanzas y escorpiones
destellan sobre el mar.
No hay destino,
el espacio no es línea recta.
Rayo ultravioleta
cuando nacen tus hijos;
somos todos animales.
Culturas, estatuillas,
esfinges y marcianos.
Jardines, Babilonia;
y la quilla de Sevilla.
Centauro, mil cien pies;
al sol, Mediterráneo.
Los doce animales de la cresta humana.
Reencarnación, reina Cleopatra,
Venus del Nilo,
Osa mayor,
sol de pirata.
Y yo soy mono, y vos sos rata,
y en occidente brilla la masa
de la picana que corta mentes;
mejor ser muerto
que muy despierto.
El cielo tiene selva,
la selva interna al cielo.
Politeísmo hay en la Tierra,
«¿por eso está tan mal?»
Aren de infierno.
Pastel de invierno…
y horóscopo al andar.
por Valeria Kamenet | Ene 20, 2022 | Lírica Adolescencia
Esta vez fue poema.
Mi sentir hecho agua,
atrincherada la luna
y estrellas soldados
marchando apuntan;
lloran sus cráteres,
buscan espigas,
para ver su cuna
llena de vida.
Se llenan de odio,
regimiento de astros,
besan mis velas
que rebotan en las orillas.
Mi corona…
más literaria que guerrera.
Manantial de palabras.
Esta vez fue poema.
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