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«Teatro»

«Teatro»

Teatro, pureza y asombro.
Vida de escombros
fruta podrida,
pulpa madura y fingida
tapada por la cornisa de tecnología,
empresas vanguardistas.
El teatro es una empresa de ternura
decía Girodoux.
Vida material,
lo esencial quedó olvidado
en el asfalto.
La magia de un encuentro.
Todo lo que escribo.
Sueño profundo.
Pasión humana.
Todo quedó encerrado en los muros de nylon
flexibles del teatro,
con sus manos transformistas
cambió el tiempo y el espacio.
Sueño escondido
donde despierta un ser interior
tan sensato como el sueño,
el miedo y el deseo de explorar
y saber que eso ficticio
es también real
en el mundo en sentimiento,
es un descubrimiento
de uno y más allá,
de eso que rodea
de mi naturaleza.
Teatro, acto de amor
donde todo se eleva.
Donde no sólo es el sol,
donde todas las estrellas iluminan la Tierra.
El teatro no es fantasía,
es más verdad que la de todos los días.
Donde uno es, donde uno pide
busca y mira todas sus facciones,
todas sus fracciones.
Donde uno respira con todos sus pulmones,
y mira con los ojos más abiertos que nunca
las cosas de la vida.
Ver que todo es una cosa.
Y no hay verdad, y no hay mentira.
Es sabiduría.
Se mete muy profundo,
y uno escucha sus palabras,
y habla desde adentro.
El teatro cuenta historias,
es la historia de mi vida,
de todas las vidas.
Y aunque no lo haya vivido
está vivo en pensamiento,
uno siempre lleva adentro
algo hermoso y asesino.
Amo el teatro
porque me amo y amo la vida.

«Mundo»

«Mundo»

Mundo introvertido
mundo egocéntrico;
te das manija, de manejos y mil líos,
girás alrededor de tus pensamientos,
envuelto en la neurosis, esférica de tu cuerpo.
Cuerpo heterotermo
te influyen los meses y los años
en el frío, en el sol y el viento.
Girás sin rumbo y estacionás
en el mercurio del Universo.
Estaciones, tropical, primavera,
otoño, invierno.
Piel porosa, mundo graso,
lleno de virus en tu plataforma
que te carcomen, materia incandescente
materia viva, que muere día a día,
vuelta tras vuelta.
Ya estás mareado, mundo loco, indeciso,
vas despacio para no irte del sistema,
fogoso de energía.
Mundo canchero,
mundo partido.
Tus diez vueltas del ’60,
de guerra racional
murieron con su slogan de paz, flor y amistad.
Mundo sádico, de parches,
acéfalo, asexual.
Lleno de oxígeno, planeta «iluminado»
y vas en el sentido contrario de la vida,
el de la competencia y la hipocresía.
Mundo dividido;
no sos una unidad;
no hay equidad en tu gobierno
mundo de mentiras,
de erostratismo.
Dónde está tu identidad,
tu zona de poder;
se habrá volado con el cometa,
se habrá caído en un agujero negro
y se habrá contraído en basura pesada
junto con tu energía.
Mundo anárquico y racional
que va ciego en el espacio
y muere día a día…
…Vuelta tras vuelta.

«Primavera II»

El sol llega a mi tierra,
todo brilla, todo brilla…
Y los ojos de la gente
se desperezan, de angustia;
el sol renueva.
Roza la calle,
queda en la gente, dormido…
y así despierta.
Todo brilla, brilla.
El sol llega a las raíces de mi ciudad,
raíces de asfalto,
de árboles de otoño,
de amores estancados.
Raíces de sonrisas perdidas,
de cantos olvidados;
y nos impulsa a la vida.
Estremece el cielo
azul y caprichoso
se eleva…, se eleva…;
muerde ramas,
llora en los ojos de quien lo mira
y se estremece…, por la vida.
Ciudad sembrada
es la cosecha
del viento en la vereda
que gritaba,
y trajo la luz en sus hojas doradas,
de metal frío,
invierno tieso, melancolía.
La sabia se hincha en el aire,
circula por las venas
verdes de mi tierra.
Polvo amarillo, Jacarandá.
Aire azul, de primavera;
piel llena de lirios;
todo brilla, todo brilla
todos bailan en delirios
de sueños de pasiones
con nuevos soles en la cabeza,
con más fuerza.
El mundo gira alrededor del sol;
y el sol… está muy cerca de mi tierra.

«Noche de amor»

Esta noche tu sangre
será canto de murciélagos,
que volarán en círculo
entre los astros.
A esta hora de la noche
tu aurora de amor
quemará en el pasto como una fiera,
y con tu amor serás en el fondo del mar
quien guíe la tierra para ser volcán
y despierte olas de miel.
Ojos abiertos, pupila ausente,
brazos en cruz, miran estrellas,
que lloran de emoción,
y salpicando sal mojan la tierra.
A esta hora de la noche
tus pulmones hallarán el nido del viento,
y cuidarán que los murciélagos
dormidos en el cielo
no abran sus picos
y llueva vacío a tu cuerpo blanco,
neblina de la noche,
que corre por el valle
hasta tu galaxia de amor eterno.
Código de espacio, camino de amor
que llega a los astros más celestes.
El silencio aturde en la pampa fría,
cruza el espacio, y se derrite,
en el horizonte, donde el cielo quema,
y la violencia encuentra paz en su guerra,
rodando por la colina,
y amor en odio.
Donde mil ecos de tu lamento
por un segundo cortarán la vida,
y se convertirá en el lamento de la noche.
Esta noche tendrás amor,
y tu cuerpo caerá como un rayo
sobre la tierra mojada que te absorberá.

«Primavera 1984»

La primavera está con la democracia,
no quiere ocultar más.
Es sensata, nada es rosa;
ella siempre tan brillante
llegó gris a la ciudad.
El sol y la alegría no existen en las casas,
ella quiso hablarle a esta sociedad,
de gente pisoteada, mentes voladas;
tierra de soledad,
todos separados a mares de distancia.
Gracias primavera, hoy no viniste de luz y flores,
hoy todo de colores sería una careta;
y no siempre el brillo externo es un canto a la vida
cuando no hay un brillo interno
y el alma está vacía.
Primavera, arpista vieja,
tu música estremece,
transmite realidad.
Viste sangre en siete años
y tuviste que callar;
gritá fuerte, primavera,
y mirá hacia el más allá;
tu llegada oscura y fría lleva a reflexionar,
a los hombres sometidos que buscan libertad.
No es un canto, y no es la luz…
…Este es el llamado a la vida.
Primavera, te queremos más.

«Primavera – Día del estudiante – 21/09/’84»

Ya el servicio meteorológico
capta tus buenas ondas
de sol y brisa, calidez pura.
Más no pegan una,
¡pobres empleados del tiempo estacional!
Ellos guían, ¿cómo hacen?
Si el paraguas este día
es carga del sol total,
y otro día que no avisan
la lluvia me mojará.
Pensé que mi mente se encendería instantánea,
me encandilé al llegar la primavera,
era tanta la luz que ella traía
que mi mente sin remedio ahora se cierra.
Estoy ciega, Primavera, no me quites la visual,
que si no con mucha pena
no podré nunca estudiar.

Lo sentimos profesores,
la primavera se acerca, nuestro día por llegar.
Florecen lilas y rosas
y el estudio ciego está.