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Quisiera encontrar la cúpula del aire…
entre mis dedos de viento enrarecido.
Y mis uñas se clavan fijas
en hidratos de plomo.
Porqué los rasguños llegan
vestidos de colchones blandos
que superan la vida,
que recubren el alma
por los besos y los pasos,
por las letras, por el aire.
Hacia donde te arrastra
esa red pegajosa y blanca
refugiada en tus giros de materia gris,
presa de mentiras.
Superando los incendios
de leños y calles blancas,
de alfombras en caramelo
y ventanas quietas,
de noches de flor extraña
en el incienso azul,
como el sol entre las hojas
y la luz en el agua
de una música dormida.
Es hallando todo en tu interior,
afuera sólo hay redes
con mareas de harina y cigarrillos
que palpitan furiosos por dormirte.
Hasta que sepas que ellos no existen,
que en ellos no está la vida,
y que es tu materia gris
quien tiene que dejar de inventarlos…
…para que nazcan los sueños.