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Qué impenetrable el abismo de vida
que se vive penetrando.
Qué abismal la superficie de espacio
bailando en la conciencia.
Infinita de historia
la materia en los ojos.
Y la luz va amortiguando
el correr del espacio
y la imagen del tiempo.
Quizás quede encerrado en tu corazón
que alguna vez fue asteroide
acercándose al sol,
como ya no lo hacés.
Que simple que es vivir
estando vivos. Todo está presente.
Hace falta verlo con las manos de planetas,
con cerebro de Universo,
con los ojos de estrellas.
No ignorar nuestra presencia
orgánica igual a todo,
allí se funde y se vuelve ilimitada,
sensible a todo el cambio,
ser todos los paisajes y la nada.
Con mejillas de luna
y cabellos de cometa.
Somos todo el espacio
abarcando poco.
Somos la luz y un muerto,
el mar y un yuyo,
miseria y oro.
Podemos entender y hacer
volcando el instinto afuera…
Ayer me abrazaste
y me surcaron dos ríos…,
quedé con las raíces
volando por el cielo.