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La ventana de esta mente

La ventana de esta mente

Es una prisión segura
no se puede escapar.
Mirás por la ventana,
no existe más que cordura,
pero no los ojos de los demás;
es un disimulo general,
todos se hacen desenvueltos,
pero todos están muy atentos
a lo que dirán.
Es un círculo vicioso
que se trata de despistar.
Es una pantalla muy superficial;
todos se hacen, nadie es.
Todos quieren cárceles;
todos quieren libertad,
quiero escapar.
De pronto esta ventana es la pantalla de no aceptar,
la pantalla de condenar.
No creo en toda esa caridad,
es una farsa,
sólo hay desprecio en esas manos abiertas para ayudar.
De pronto no hay nadie,
la Tierra está desierta.
¿Dónde está la gente?
¿Dónde está?, ¿dónde está?
El pasado, el futuro, el presente
se mezclan en mi vida,
sólo hay frío y soledad,
todo lo que no tengo se convierte en sabiduría,
todo lo que tengo en desprecio,
la misericordia de los demás,
tengo pena por mí.
Una casa que no es mía,
un doctor que me llama.
– Te equivocaste de ventana,
ese es tu interior frustrado.
Me explica.
– Esa ventana está podrida.
Caminé…………………..
por pasillos oscuros y túneles sin salida.
Después………. Después salí,
salí a respirar la mañana de ese día.

María………… No se siente la vida

María………… No se siente la vida

Siento el túnel de mis años,
piso una costa inmensa,
atrás quedó todo exacto
como un cuadro, un ritmo quieto,
como un abismo, como un mar muerto.
Sin barca que me lleve llegué a tocar la tierra,
ya cuando creí que se extraviaba la vida.
Pero, ¿dónde está el crepúsculo y la noche de estrellas?
¿solamente brillan al tocar la sal?
Este es el horizonte que del mar veía;
tampoco acá hay semillas para cosechar;
miro hacia adelante, aún hay horizonte,
horizonte muerto para llegar.
Mejor bajo los ojos,
mejor miro las hierbas que crecen este día.
…No hay estrellas, pero ellas crecen,
crecen rosas y sin espinas;
porque el sol sale, horizonte…, lejos;
pero el rayo llega,
el rayo incendia el campo,
ilumina la vida.
Y me quedo en la tierra dura,
ella calienta, llueve en mi cuerpo,
ella es mi lucha.
Siento el túnel de mis años.
Soñé con verdad dulce como las uvas.
Pero al caer la tarde de vez en cuando
tiro mis redes a ese mar muerto,
tiro mis redes porque todo llega,
y no hay nada más dulce que la sal del mar,
y ahí como ninguna yo miro estrellas…,
…pesco ilusiones.
Y vivo intensamente en un mar de locura,
porque piso tierra y quiero volar.