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La ventana de esta mente

La ventana de esta mente

Es una prisión segura
no se puede escapar.
Mirás por la ventana,
no existe más que cordura,
pero no los ojos de los demás;
es un disimulo general,
todos se hacen desenvueltos,
pero todos están muy atentos
a lo que dirán.
Es un círculo vicioso
que se trata de despistar.
Es una pantalla muy superficial;
todos se hacen, nadie es.
Todos quieren cárceles;
todos quieren libertad,
quiero escapar.
De pronto esta ventana es la pantalla de no aceptar,
la pantalla de condenar.
No creo en toda esa caridad,
es una farsa,
sólo hay desprecio en esas manos abiertas para ayudar.
De pronto no hay nadie,
la Tierra está desierta.
¿Dónde está la gente?
¿Dónde está?, ¿dónde está?
El pasado, el futuro, el presente
se mezclan en mi vida,
sólo hay frío y soledad,
todo lo que no tengo se convierte en sabiduría,
todo lo que tengo en desprecio,
la misericordia de los demás,
tengo pena por mí.
Una casa que no es mía,
un doctor que me llama.
– Te equivocaste de ventana,
ese es tu interior frustrado.
Me explica.
– Esa ventana está podrida.
Caminé…………………..
por pasillos oscuros y túneles sin salida.
Después………. Después salí,
salí a respirar la mañana de ese día.