por Valeria Kamenet | Sep 29, 2026 | Poesía y Prosa poética
Tu voz tiene un perfume sonoro y maloliente,
huelo las palabras en tus ojos discretos.
Tu mirada se silencia con mi olfato interrogante
y el sonido se enceguece en tu pensamiento.
Las imágenes exhalan en mi boca
el grito que observa en tus fosas nasales
ese aroma que habla más allá de tu visión.
por Valeria Kamenet | Sep 29, 2026 | Poesía y Prosa poética
Un desapego sin fin se precipita
para retenerte bordeando algún lejano punto del pasado.
¿Cómo capturarlo? Con tan vasta dimensión
de imágenes, juego, viento, llanto,
de tu entorno circular de aire y cemento
anidante y fecundo… ha sido
…tanto tiempo…
me anestesio para asirte
si con dolor te dejo.
Me quedaré sin ojos si insisto en seguir viendo
a través de tus ventanas,
sin pulmones, sin memoria, sin alma
si respiro, siento y recuerdo
por tu espacio y tu historia.
Sin embargo ahí estoy…
sangre, huesos, metáfora del aire,
aliada al horizonte de tu pasado.
Vos tenés mis sueños mi quietud mi baile…,
yo todas tus esquinas desnudando marcos.
Vos tenés mi voz, mi corazón mis manos
y yo sin tus paredes nada hubiese tocado.
Casa, casa mía,
bisagras de sol, zócalos de cielo,
se esfuerza en descubrir mi anhelo
de abrazar tu vida
si puedo sin ladrillos llevar tu pensamiento.
Un desapego sin fin se precipita…
paisajista de sentidos… para poder soltarte…
Juego, llanto, viento;
desde el sísmico susurro
hasta el grito del intento.
por Valeria Kamenet | Sep 29, 2026 | Poesía y Prosa poética
Todo es absoluta alegría. Recompensa del aire, de la fuerza del sentir magnánimamente sin miedo alguno, del reinventarme cada vez, reconociendo cada vez más lo que me interesa realmente y me hace bien.
Acicalándome en el cielo y en la tierra, con todo mi ser emergiendo de luz; con mis joyas carnales y mi piel marítima, mis ojos juglarescos y mis palabras soleadas.
Es inmenso el poder que hay en las raíces sepultadas que alimentan la sintaxis del tiempo y el espacio en su pictórica noche mineral.
Es conmovedor este asilo del corazón, un río caudaloso y una pradera fértil; la amistad atesorada en la tierra, el trabajo como el agua removiendo la arena, y el amor como un relámpago desafiante de tormenta.
Todo continúa naciendo…una y otra vez, en las fronteras y en el centro de la vida.
por Valeria Kamenet | Sep 29, 2026 | 1984, Lírica Adolescencia
Voy recolectando mis años en papeles,
viejos cachivaches, disparates de la vida,
pasan todos por mis manos de mendiga,
y quedan separados en algún rincón.
Y algunos en mi mente,
no están cartografiados,
momentos hechizados
que no tienen cartón.
Mi historia contada
en papeles perdidos,
son parte de mis ganas,
de mi imaginación,
de viejas amistades sin color,
estrofas perdidas,
que solo me escribieron cosas lindas.
Es mi escuela, mi parque,
es mi vida, manual y danzarina,
que salta pastizales,
Centenario, lago y bicicletas, y una calesita.
Es el horizonte de mi alma bohemia,
mis ritos, de mitos y leyendas,
es cielo construido por nidos de gorriones,
un canto a las canciones.
Papeles, hojas secas
que vuelan entre ramas,
como cabras que brincan.
Todos ellos son un poema a la vida,
de mi bosque arrugado
con pétalos de lino
que pronto se disuelven
y yo no los olvido.
Siempre guardo cosas,
trapos soñadores,
la vida se enriquece
con momentos en cartones.
Pasiones literales,
un canto a la amistad, al sol y a la poesía,
de mi alma bohemia
que muere y resucita.
por Valeria Kamenet | Sep 27, 2026 | 1988, Lírica Adolescencia
Pueden venir muchísimas imágenes a recordarme este momento,
vivido ya tantas veces en la gris y oscura materia que comienza su montaje de vida;
transformándose continua para dar lugar a las ideas,
que como etéreas que son, nada tocan ni sienten,
sintiendo sin embargo la vida sin poder penetrarla; sin poder ser la misma realidad tangente;
esta realidad que puede parirlas sin cuerpo, y que en su mismo carácter de ilusión las frustra.
Entonces es la esperanza ya una frustración en potencia.
Sí, mientras continúe esta anecdótica forma de mutilar la verdad de la materialización,
con esta ansiedad desbordada del ser que está a la vez en todas partes,
y que por el mismo hecho de verlo todo comprende la insignificancia de contrariar tal vez al mundo,
y comprende la insignificancia de su lucha que no es contra nadie ni nada.
Sino varias sectas primarias;
desde el escuadrón más grande hasta un renglón de lectura,
o algún pestañear en alguna hora de las tantas horas;
cualquier símbolo de cultura luchando en un mar de ilusiones;
de negros inventos que aparecen en forma indispensable a partir de la sociabilidad.
Desde el amor al prójimo y el sentido de culpa como primera guía hasta la creencia de autenticidad.
Tras una forma y mil formas, gira, gira este momento; otro de aquel, otro de este mismo, incluso.
Y porqué tantas vueltas sobre los momentos…
Porque son los momentos sin importar el contenido los que mantienen la luz.
Es simplemente una percepción del tiempo el sentirse vivo;
como si nuestro yo más intenso estuviera encerrado en el tiempo,
en un tiempo sensitivo, en un tiempo genérico, sin sus aledaños adverbios;
un tiempo indivisible, que sea tal vez el presente más potente y más sumiso.
Penetrable, accesible, tan lento, tan dulce, que está encarnado en el corazón.
…Allí las imágenes no existen,
allí el tiempo efímero de siempre no existe,
y la realidad ilusoria se aleja.
Allí sólo, existe la vida.
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