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«Paula vieja y Juan Cestillo»

«Paula vieja y Juan Cestillo»

Calle Camargo.
Vieja Paula
y Juan Cestillo.
Amor de otoño.
Paula va lenta;
reloj de arena,
cuenta las lanas por su pollera,
en un piso de madera
y olor a albahaca,
sus sandalias comen astillas,
ceba la yerba,
piel arrugada;
y nacen yuyos en las paredes,
patio y manguera
en baldosas frías,
y en el alfeizar la gata blanca.
Malvón en mimbre
de Juan Cestillo;
ojos rasgados,
la piel trigueña,
en mangas de camisa
y barbas en cascadas,
va el martillo a las monedas,
arma sillitas
en la ventana.
A fuerza de lagrimales;
feria, mercado,
y Paula vieja de sastre al hombro
sigue llorando con la mirada.
Y Juan Cestillo
colecciona estrellas.
Hasta muy tarde,
calle Camargo,
mira a la gata
ya en la vereda.
Pregona cestos,
grandes ojeras,
modorra en primavera.
Deshoja ceibos
con los pómulos cansados,
y los ojos hinchados.
Y el dolor de amor de otoño;
tiempo de arena.

«Te fuiste en tu canción»

«Te fuiste en tu canción»

Te fuiste en tu canción,
no te necesitaba,
y después vi tu imagen toda desfigurada.
Y entonces supe que estabas muy perdido,
y aunque quiera no puedo tocarte,
no hay barcas que crucen de tu país al mío.
Esa es la verdad;
no tenés seguridad,
pero hay una muralla,
y estás más lejos cuando te miro.
Tus ojos se hacen culpas,
tus arrugas son secuelas en mi alma;
te siento en el recuerdo,
cuando eras tapir y pisabas mi mañana,
y las manos eran firmes y también las palabras.
Y ahora…, desierto;
no canté tu canción,
y la culpa me mata,
por eso tanta pena al pensar en vos.
Palabras muertas,
y te escondés, y tu razón no entra en la mía,
ni tu corazón.
Tus ojos quietos,
son mis culpas,
son lágrimas dormidas
de tantos días.
Se hace tan difícil mostrarte lo que siento.
Y tu defensa entre tu puerta y la mía;
la puerta para verte a vos
como vi tu imagen en otras vidas.

«Teatro»

«Teatro»

Teatro, pureza y asombro.
Vida de escombros
fruta podrida,
pulpa madura y fingida
tapada por la cornisa de tecnología,
empresas vanguardistas.
El teatro es una empresa de ternura
decía Girodoux.
Vida material,
lo esencial quedó olvidado
en el asfalto.
La magia de un encuentro.
Todo lo que escribo.
Sueño profundo.
Pasión humana.
Todo quedó encerrado en los muros de nylon
flexibles del teatro,
con sus manos transformistas
cambió el tiempo y el espacio.
Sueño escondido
donde despierta un ser interior
tan sensato como el sueño,
el miedo y el deseo de explorar
y saber que eso ficticio
es también real
en el mundo en sentimiento,
es un descubrimiento
de uno y más allá,
de eso que rodea
de mi naturaleza.
Teatro, acto de amor
donde todo se eleva.
Donde no sólo es el sol,
donde todas las estrellas iluminan la Tierra.
El teatro no es fantasía,
es más verdad que la de todos los días.
Donde uno es, donde uno pide
busca y mira todas sus facciones,
todas sus fracciones.
Donde uno respira con todos sus pulmones,
y mira con los ojos más abiertos que nunca
las cosas de la vida.
Ver que todo es una cosa.
Y no hay verdad, y no hay mentira.
Es sabiduría.
Se mete muy profundo,
y uno escucha sus palabras,
y habla desde adentro.
El teatro cuenta historias,
es la historia de mi vida,
de todas las vidas.
Y aunque no lo haya vivido
está vivo en pensamiento,
uno siempre lleva adentro
algo hermoso y asesino.
Amo el teatro
porque me amo y amo la vida.

“Trapos viejos”

Voy recolectando mis años en papeles,
viejos cachivaches, disparates de la vida,
pasan todos por mis manos “Film del futuro”                                                                                                                                                                                    Película ficticia,
presagio de mi vida,
impermeable, en las lagunas de mi mente,
imágenes de filtro
que manchan mi presente.
Film sensacionalista,
te veo y te respiro
tus plantas de interiores,
tus patios y tus campos;
vaciando el escondite
del tiempo y el espacio.
Pantalla infinita que late en mi organismo,
el mundo es impreciso
en mis venas de mercurio.
Si brilla el sol interno
se queman, se evaporan,
se convierten en sueños.
Mi película de lata,
la piadosa esperanza
que me impulsa hacia la vida;
presente de papel,
presente de mentira,
filmé las energías de tu tiempo en un futuro.
Tiempo escondido
a  muchos años luz.
Película ficticia,
de mundos vagabundos
incienso de amapolas.
Escenografías, paisajes rojos, cubistas,
magia de galera
florecen por mis ojos.
Los actores, las estrellas
forman mil constelaciones
con millón de narcisitos,
que danzan carnavales,
bailan, bailan,
guión siniestro,
manos sucias con linternas
sobre una piltrafa humana.
Cine barato. Futuro hermoso;
yo pobre ilusionista
te sigo simplemente,
busco el tiempo, está escondido,
lo encuentro y lo persigo,
que él decida.
filmé horas del presente,
él es el protagonista.
Imágenes de lata.
Las lágrimas borran
rostros feos del pasado.
Cinta entera sin censura;
te proyecto en mi burbuja,
con tus imágenes de filtro
que corren la pintura.