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«Delirio de fe»

«Delirio de fe»

Mundo viviente. Mitología.
Plano de Oriente, leyenda china.
Mundo de espacio, universal.
Sabio proverbio.
Estrella blanca.
Atmósfera que abarca las mil filosofías,
de sombras enjauladas, dragones, calaveras;
la historia y los astros
se meten en la Tierra…,
cuerpo del sistema.
Locas constelaciones, paloma mensajera.
Magia de galera
alrededor del sol.
Dibujos de leones, balanzas y escorpiones
destellan sobre el mar.
No hay destino,
el espacio no es línea recta.
Rayo ultravioleta
cuando nacen tus hijos;
somos todos animales.
Culturas, estatuillas,
esfinges y marcianos.
Jardines, Babilonia;
y la quilla de Sevilla.
Centauro, mil cien pies;
al sol, Mediterráneo.
Los doce animales de la cresta humana.
Reencarnación, reina Cleopatra,
Venus del Nilo,
Osa mayor,
sol de pirata.
Y yo soy mono, y vos sos rata,
y en occidente brilla la masa
de la picana que corta mentes;
mejor ser muerto
que muy despierto.
El cielo tiene selva,
la selva interna al cielo.
Politeísmo hay en la Tierra,
«¿por eso está tan mal?»
Aren de infierno.
Pastel de invierno…
y horóscopo al andar.

 “Células”

Salto las barreras del sueño.
Ya no es mi cabeza
ni mil cabezas juntas;
ahora son miles de células
como enanos por senderos,
que en infinitas carreras
cantan en versos sus coplas lindas;
mariposeando juntan estrellas,
incendian cielos.
Dentro de mí la fuerza interna,
la iniciativa, de entrega y miedo,
superan baches, olas inmensas,
circundan barcos, arman veleros
que van al viento,
y con muchos bríos
siguen el juego sin un destino.
Mil células de hielo
caminan sin camino.