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Tanto te conozco
tan poco te tengo.
Ternura detrás de los pasos,
ternura bajo la charla.
Te busco con mi cuerpo
y mucho no te encuentro.
Si es irme de tus ojos
viajar con mis historias tan ligero
en vez de detenerme y caminarte,
también en la piel nos sumergimos de miedo.
Y eso es todo lo que vos sentías,
por eso tanta confusión de confianza.
Parece que hacer el amor es tan grande,
puede ser que tanta entrega sea también nuestra huida;
las ganas de hacerle frente a la simbiosis que nos distancia.
Pero yo no voy a pensar en nada,
ni en mis caricias ni en mis palabras.
Puedo darte mi alegría,
expresarte lo que siento cuando vos me expresás.
No nos sumerjamos más para no mirar.
Quiero detener mis relojes internos,
contar las horas en tus ojos.
Sin esperar tu señal
yo te voy a estar dando amor.
A toda tu estantería
voy a darle un juego más,
para que puedas marearte sin encarcelarte.
Dejá salir toda la ternura.
No me voy a idealizar, no me voy a volar.
Tanto fuego puede no quemar nada.
Pero quiero caminarte, sin detenerme, espaciarte…;
qué importa mi amor, adónde lleva el camino;
ya no me voy a alarmar.
Y quiero sembrarte, poder amar.