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Si vos sos una fuente de emoción para mí,
porqué  las palabras se van con tu corriente de río,
que endulzan mis salares,mares de torbellino;
y te llevás mi poesía como arena y lodo.
El mar se contamina
y ahí estás vos conmigo
y entonces tu fin empieza en mi infinito.
Porqué mis versos se persignan en tus ojos,
y el Neruda de mi alma se mantiene en su nido,
se resguarda del frío,
por la estúpida amenaza que señalen con el dedo,
por creer cursilería ir amando por las calles
y asumimos todo el odio a plena luz del día.
Y por eso es que la rima se pierde en tus besos.
Nuestro amor derrama sangre,
y están castrados mis brotes de tinta.
Mi lírica ternura con vos tan prohibida;
¿justamente de tus manos que me llenan de caricias?
A lo mejor vos conocés de esas palabras,
te las mandó un viento que escaló mis sueños,
rondó por mi inconsciente y encontró mis deseos;
secados en misterio,
sin tinta que los riegue.
Por eso fuiste vos extendiendo mi imperio,
empujando las letras a ras del suelo,
también inconscientemente, por el río…
me vas gestando en arena y oro.